Un cuchillo artesanal agradece algo de cuidado. La rutina es simple.
Después de cada uso
Limpia la hoja y sécala por completo. Nunca dejes un cuchillo mojado ni en una funda de cuero durante mucho tiempo.
Aceite
Una fina capa de aceite mineral apto para alimentos (o aceite de camelia) protege el acero al carbono del óxido y mantiene nítidos los patrones del Damasco.
Afilado
Mantén el filo con una piedra fina en el ángulo original. Un asentado ligero y frecuente es mejor que un esmerilado fuerte y esporádico.
Almacenamiento
Guárdalo seco, idealmente en una caja de madera o en un soporte — no sellado en cuero, que retiene la humedad.
El mango y la funda
Trata las fundas de cuero con un bálsamo. Limpia los mangos de madera con un poco de aceite una o dos veces al año.
Cuidado así, tu cuchillo — y su certificado de autenticidad — sobrevivirá a su primer dueño.